Hay prendas que dejaron de ser ropa hace mucho. Se convirtieron en otra cosa. Y eso no tiene nada de malo.

Mayo 2026 · 4 min de lectura

Si abrís tu placard ahora mismo, apuesto a que hay al menos una prenda que no usás — que quizás ni te queda, o que ya no es "tu estilo" — pero que no podés soltar. Está ahí, en el fondo, entre las cosas que sí usás, y cada vez que la ves no la sacás.

 

A mí me pasa. Me pasa con varias prendas. Y durante mucho tiempo lo viví con esa incomodidad de "debería deshacerme de esto", como si guardar algo que no usás fuera un defecto de carácter o una falla en tu organización.

 

Pero en algún momento entendí algo: hay prendas que dejaron de ser ropa hace mucho. Se convirtieron en otra cosa.

 

"La ropa puede guardar el tiempo. Tocás una prenda y de golpe estás ahí — en ese momento, con esa persona, en esa versión de vos."

Hay prendas que usé en momentos muy importantes de mi vida. Momentos felices, momentos difíciles, momentos que ya no vuelven. Y esa prenda es como un archivo de ese tiempo. No la uso más, pero la toco y está todo ahí — el lugar, la gente, lo que sentía.

 

También tengo ropa de cuando era más joven. De una versión de mí que ya no existe exactamente igual pero que tampoco desapareció del todo. Guardarla no es nostalgia patológica ni incapacidad de soltar. Es que esa ropa forma parte de quién soy hoy — aunque hoy me ponga otra cosa.

 

Los libros de organización te dicen que si no lo usaste en un año, lo donás. Y en parte tienen razón — el placard lleno de cosas que no usás es agotador. Pero creo que esa regla aplica para la ropa que simplemente dejó de gustarte, no para la que guarda algo que no tiene reemplazo.

 

Hay una diferencia entre acumular por miedo a soltar y conservar porque algo tiene valor real para vos. Una es desorden. La otra es memoria.

 

"No toda la ropa existe para ser usada. Algunas prendas existen para recordarnos quiénes fuimos — y cuánto de eso todavía somos."

Si tenés una prenda así, no te expliques. No hace falta justificar por qué no la tirás. Guardala. Doblala bien. Y si algún día sentís que es momento de soltarla, lo vas a saber.

 

Mientras tanto, que esté ahí. Haciendo lo suyo.

 

Con amor, Pame 🤍

 

Prendas que duran, que se recuerdan

 

En BLU pensamos cada prenda para que sea parte de tu vida — no solo de una temporada. Ver la colección OI26.

 

www.somosblu.com.ar